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Imagen de nile en Pixabay

Por: Valerie Hernández

diciembre, 2019

Si eres de los que no tuvo vacaciones este fin de año o simplemente decidiste quedarte en casa, pero ahora estás considerando leer todos esos libros que no has leído, dormir y recuperarte por completo de las fiestas y desveladas, así como consentir tu piel, ¿en tan solo un par de días? Pues en este artículo te contamos la realidad de cuánto tiempo te tomaría ponerte al corriente con todo aquello que no hiciste a comienzos del año y si es posible o no.

Mascarillas faciales

Todos hemos visto la escena de Si tuviera 30 y también nos imaginamos, en cama viendo nuestra película favorita y con una mascarilla que nos rejuvenezca y nos deje la piel hermosa, pero si a un producto de belleza le toma alrededor de 3 semanas surtir efecto en la piel, una mascarilla ¿realmente funcionan? La respuesta es sí, pero también debes ser realista.

Las mascarillas faciales crean una barrera entre el aire a tu alrededor y el producto. Entonces, en lugar de que parte de ese producto se evapore en el aire (como sucede con los hidratantes o sueros que frotamos en nuestro rostro), este producto penetra profundo en la piel. Pero también es importante tener en cuenta que generalmente solo los ingredientes activos o “principales” se absorben, así que algunas cosas como kiwi, leche de almendras y miel, que parecen más ingredientes de un licuado, pero según la mascarilla los incluye, pudieran no penetrar tu piel.

¿Entonces vale la pena? Depende. Las mascarillas faciales son buenas para hidratar la piel, exfoliar (especialmente las de carbón, lodo o arcilla) y para tratar de forma rápida (más no a largo plazo) problemas como exceso de grasa, rojez e inflamación.

¿Cuál es la recomendación? Lejos de buscar las mascarillas de moda que hacen burbujas o las mas exóticas de belleza coreana, lee los ingredientes y asegúrate de usar una que contenga: ácido salicílico y ácidos alfa hidroxi (AHA) si padeces de acné; vitamina C y E para combatir líneas de expresión; niacinamida para la rosácea; soya, ácido kójico o tranexámico para aclarar manchas oscuras y pigmentación no deseada. Déjalas funcionar no más de 20 minutos y aplícalas por las noches para aprovechar el exceso de producto en el proceso de regeneración de la piel.

Finalmente, el hecho de que un producto sea caro no significa que sea mejor, especialmente en la industria de los cosméticos. Algunas mascarillas caseras también pueden ofrecer excelentes resultados, como: la leche y el yogur, ya que contienen ácido láctico, que exfolia la piel y puede hacer que se vea más brillante. El aloe vera que calma y refresca; y el café, que minimiza la apariencia de los poros y ayuda a combatir la celulitis.

Busca recetas en internet con ingredientes que probablemente ya tengas en tu despensa, pero no olvides hacer una prueba antes, ya que algunos ingredientes como el vinagre, bicarbonato de sodio y jugo de limón pueden ser muy agresivos, especialmente si tienes piel sensible.

Dormir

Ponerse al día con una noche de sueño perdida no es lo mismo que dormir lo que necesitamos. Cuando te pones al día, tu cuerpo tarda más en recuperarse. Según un estudio de 2016, a un adulto promedio le toma cuatro días recuperarse por completo de una hora de sueño perdido.

De acuerdo a un estudio de la UNAM, 1 de cada 4 mexicanos duerme menos de 6 horas y el 45% de la población no duerme bien, es decir, se levanta cansado.

Puedes pensar que con apagar la alarma en estos días o los fines de semana será suficiente, pero dormir demasiado los fines de semana en realidad puede hacer más daño que bien, cambiando abruptamente tu ritmo circadiano y haciendo que sea más difícil conciliar el sueño el domingo por la noche. Lo que significa que comenzarás el lunes o el día de trabajo con un déficit de sueño aún mayor que antes.

Lo ideal, si no dormiste lo suficiente, es recuperarlo: tomando una siesta de 20 minutos como máximo a primera hora de la tarde. Si esto no es opción, puedes dormir un poco más por una o dos noches, pero no más de dos horas después de la hora normal en que te despiertas y esto incluye los fines de semana. Así como tratar de irte a la cama un poco más temprano la noche siguiente. Al menos 15 minutos antes de la hora deseada.

Recuerda que, para conseguir un sueño profundo y reparador, será un proceso y debes establecer una rutina, por lo que en estas fiestas y días no te duermas más de dos horas después, de cuando normalmente te vas a la cama, esto incluye también los fines de semana. Suspende el uso de electrónicos dos horas antes de dormir, evita la cafeína por las tardes y asegúrate de que tu habitación sea lo suficientemente oscura y fresca. Si necesitas hacer ejercicio por las tardes, recuerda hacerlo al menos tres horas antes de acostarte y darte una ducha caliente.

Leer un libro al día

Si eres de los que comenzó el año muy emocionado con algún reto literario o dentro de tus propósitos estaba leer un libro al mes y tal vez compraste algunos, pero en estos momentos te das cuentas que no los leíste y quieres aprovechar estos últimos días del año. La respuesta es: sí se puede, ya que es posible leer un libro completo en un día.

El adulto promedio lee alrededor de 200 a 400 palabras por minuto. Una novela promedio oscila entre 60,000 y 100,000 palabras en total. Si tu velocidad de lectura está justo en el medio de 300 palabras por minuto, y estás leyendo una novela de alrededor de 80,000 palabras, podrás terminarla en aproximadamente cinco horas o menos.

Así que, si te interesa algún libro popular, aquí te damos unos ejemplos con la cantidad de palabras y las horas aproximadas que te tomará leerlos, para que comiences de una vez:

 

 

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